El silencio habla
No vengo a hablar del silencio -o sí- ni del libro que comparte título con este post aunque actualmente esté leyendo uno de su autor y de ese ya haya hecho un intento de leerlo. Algún día escribiré sobre ellos. Quería decir que muchas veces no hace falta hablar para transmitir algo; que un silencio, un gesto o unas pocas palabras pueden expresar y significar mucho más que un largo discurso. Que se puede contar una historia en pocas líneas y llegarnos a lo más profundo. Al final, leemos las palabras desde nuestra propia realidad e interpretación personal. Todo es subjetivo y cualquier cosa puede transportarte hasta donde tu imaginación y emoción sea capaz de llevarte. Y así, buscando el minimalismo en la escritura para transmitir lo que siento o imagino, descubrí los haikus y me enamoré de ellos: la belleza de lo breve. Japoneses tenían que ser. En este enlace todo lo que necesitas saber sobre el haiku y a continuación uno de mis primeros, ¿te animas a pro...